El Pleno municipal da luz verde a la movilización de los remanentes para mejorar parques, arreglar polideportivos, blindar el escudo social y reforzar el servicio de atención psicológica para jóvenes
El último Pleno municipal del mes de abril ha traído debajo del brazo una de las noticias económicas más jugosas del año para las calles y barrios de la ciudad.
Se ha aprobado la movilización de nada menos que 12 millones de euros procedentes de los remanentes, es decir, el dinero ahorrado de presupuestos anteriores que ahora se inyectará directamente en el municipio.
Esta potente inyección extra de capital tiene un objetivo claro: oxigenar los servicios públicos, hacer los barrios más accesibles y tapar las carencias en áreas vitales para el día a día de los vecinos.
¿Y dónde va a ir a parar exactamente todo este dinero? Una de las partidas más importantes, que roza el millón y medio de euros, se destinará al mantenimiento puro y duro del espacio público.
Esto se traducirá en mejoras palpables en el alumbrado, arreglo de fuentes públicas, ascensores, rotondas y una esperada modernización de las zonas verdes y los parques infantiles.
En el ámbito más social, la inversión permitirá crear un novedoso programa de ‘educadores de calle’ para intervenir en los barrios, además de engordar el presupuesto de las ayudas de emergencia para que nadie se quede atrás.
Otro de los grandes pilares de esta partida extraordinaria será la salud mental. Se ha garantizado un aumento presupuestario para el Servicio de Atención Psicológica, poniendo el foco en los jóvenes y llevando charlas directamente a los colegios e institutos.
El deporte y la cultura local también se llevan su parte del pastel: más de medio millón de euros irán directos a realizar esas pequeñas obras de mejora tan necesarias en los polideportivos y a expandir la programación cultural.
El paquete de millones se completa con más de 2,5 millones para estabilizar la plantilla de trabajadores municipales, nueva maquinaria para la limpieza viaria, renovación de material en los centros cívicos y proyectos muy demandados como la reconversión de la emblemática Iglesia de Justo y Pastor, en Perales del Río, en un centro de interpretación.
